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Información Alto Palancia

El río Palancia y sus numerosos afluentes, arroyos y manantiales, riegan las fértiles tierras de la comarca dedicadas sobre todo al cultivo de verduras y frutas. El río serpentea entre peñascos y en sus remansos crecen chopos, álamos y sauces.

"Si damos un paseo por la comarca podremos observar bonitas y cuidadas poblaciones como Jérica. En esta población se eleva la torre llamada "de las campanas" de estilo mudéjar -monumento nacional- , única de la Comunidad Valenciana y cabe destacar su museo municipal se cobija una importante colección de inscripciones romanas. A poca distancia de Jérica se encuentra Viver, lugar de placer y veraneo desde la época romana, denominado "Belsino" -bello seno- y más tarde "Vivarium". El aporte de sus manantiales engrosan notablemente el caudal del río Palancia y sus remansos incitan a un refrescante baño. En el parque natural de "La Floresta" se asoman las inalterables casas colgantes, recordándonos a las existentes en Cuenca. Bejís, es la cuna de Antonio Ponz, autor de los famosos "Viajes por España". En esta población se halla un acueducto romano y podemos satisfacer nuestra sed a la sombra de la fuente de los Cloticos, próxima al camping del mismo nombre.
En la villa de El Toro, goza de una reconocida historia y de hermosos parajes naturales. El nacimiento del río Palancia dentro de su término ha sido declarado microreserva vegetal y la flora de su sierra ha sido estudiada por eminentes botánicos como Carlos Pau y A.J. Cavanilles. Es destacable su ayuntamiento (1570) con un pórtico de arcos, la fuente del Járiz (1799), la iglesia parroquial Ntra. Sª. de los Angeles (s.XVII) o la ermita de San Roque (s. XIV), ampliada en 1603 y dotada de un típico atrio encolumnado (Bien de Interés Local).
En el centro del valle aparece Castellnovo, Este municipio de calles céntricas estrechas y sombrías nos hace comprender la importancia de la huella moruna, gentes que perfeccionaron las técnicas agrícolas edificando útiles construcciones antes de que se decretara su expulsión. Un claro ejemplo es la Cisterna, que consta de una cámara subterránea y se accede a ella por medio de una gran escalinata. Altura presenta una de las muestras arquitectónicas con más renombre entre el gótico y el neoclásico; la Cartuja de Vall de Cristo. Fundada por el Rey Martín "El humano" en 1385, fue residencia real y tuvo entre sus priores más ilustres a Bonifacio Ferrer. Sus bienes se hallan repartidos entre numerosos museos y colecciones, y actualmente se realizan varios trabajos de restauración. Si desde esta población tomamos la vía en dirección a Las Alcublas descubriremos la Cueva Santa, lugar de culto desde tiempos remotos. Uno de los árboles más viejos de nuestro país se conserva en Navajas. El olmo fue plantado en 1636 por Roque Pastor y actualmente es uno de los centros de reunión del municipio. Sus itinerarios más señalados nos dejan en la Cascada del Brazal o en la Fuente Mosén Miguel. El origen de Segorbe, -cabeza de comarca-, se remonta al período Neolítico. Durante varios siglos fue un asentamiento musulmán y su fortaleza la habitó el rey moro Zeyt Abu Zeyt que se convirtió al cristianismo adoptando el nombre de Vicente Bellvís. En el interior de la catedral-basílica del siglo XII, encontramos su claustro gótico donde el silencio del recinto, es quebrado únicamente por los murmullos de un surtidor. Antes de continuar nuestro camino no podemos olvidarnos de beber en la Fuente de los 50 caños, donde cada uno representa a una provincia española, identificable mediante su escudo. Según la tradición debemos probar el agua de cada uno de ellos. La sierras de Espina y Eslida están salpicadas de tranquilas poblaciones como Gaibiel, donde sus manantiales son indicados para las dolencias de riñón. En Pavías, Azuébar, Montán, Fuente la Reina o Pina de Montalgrao, podemos degustar los platos que componen su gastronomía: las codornices en escabeche, las paletillas de cordero o las conocidas "ollicas" en sus diferentes variantes. Los embutidos y jamones son muy apreciados en toda la comarca. Descendiendo hacia el mar mediterráneo por la N-234 (autovía), no tardaremos en contemplar las blancas y zigzagueantes paredes del característico Vía Crucis de Sot de Ferrer, que remontan el cerro hasta alcanzar la Ermita de San Antonio. Percibiendo los aromas de azahar encontramos la Balsa de la Dehesa en Soneja, espacio ecológico más relevante de la zona. Pero nuestros ojos quedaran deslumbrados por el precioso parque municipal de la localidad. Los 10.000 m2. de jardines son cuidados con esmero y atravesados por un río que aunque de diseño artificial, cumple sobradamente su función y es abordado por docenas de nenúfares que se instalan como colorido oasis, para descanso de los revoloteos de las libélulas. En Almedijar la fuente del Cañar o de la Divina Pastora tiene la particularidad de manar siempre a la misma temperatura; 20º. En esta población como en Geldo, Caudiel, Vall de Almonacid y Chóvar, descubriremos bonitas calles, decoradas con maceteros de donde emerge una policromía floral que contrasta con las níveas e inmaculadas fachadas de las casas, encaladas anualmente. Recorrer la comarca del Alto Palancia significa adentrarse en un mundo rebosante de cultura y naturaleza, que ofrece a sus tierras un enorme potencial turístico. La Ruta de los Manantiales es un fiel reflejo de estos atractivos, la cual nos muestra el patrimonio artístico de las localidades, su artesanía y los rincones de mayor interés ecológico, siempre con el fluir del agua como elemento común".

El Alto Palancia. Entre arte y agua. Por Rafael Tudón

*Rafael Tudón Presas es autor del libro; "La villa de El Toro. Buscando su pasado". Para conseguir esta obra llamar a la librería Llig con servicio de contrareembolsos. Telf: 963 863 886. Plaza Manises, 3. 46003-Valencia. También a Publicaciones Diputación de Castellón, Tel.- 964 222 754 o al propio Ayuntamiento de El Toro; Tel.- 964 123 001

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